AECCTI, una mirada a los 25 años de la LOE y su adaptación a los desafíos digitales y sostenibles
En el Congreso de los Diputados se celebró una jornada clave para el futuro del sector de la construcción en España. Organizada por la Asociación de Empresas de Control de Calidad y Control Técnico Independientes (AECCTI), el evento conmemoró el 25º aniversario de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Bajo el título “Presente, pasado y futuro de la LOE”, expertos, representantes institucionales y técnicos del sector se reunieron para analizar los avances, las carencias actuales y las oportunidades de mejora de esta normativa esencial.
El debate se centró en cómo la LOE ha influido en la edificación en las últimas décadas, y en la necesidad de que se adapte a las exigencias contemporáneas de sostenibilidad, digitalización e industrialización. Una de las claves del encuentro fue la incorporación del BIM (Building Information Modeling) como herramienta para reforzar los principios fundacionales de la ley, en especial la calidad, trazabilidad y transparencia en el proceso constructivo.
Un punto de inflexión para el sector en 1999
El evento comenzó con un repaso al origen de la LOE, aprobada en 1999. En aquel momento, el sector carecía de un marco legal claro que delimitara responsabilidades, lo que generaba ambigüedad en los procesos constructivos. La LOE estableció una estructura sólida que asignó responsabilidades específicas a cada agente de la edificación, desde proyectistas hasta promotores y constructores, pasando por direcciones facultativas y laboratorios de control.
Este cambio elevó la confianza en el sector, al introducir garantías sobre seguridad estructural, habitabilidad y durabilidad de los edificios. Además, fomentó una mayor profesionalización y redujo la siniestralidad derivada de fallos técnicos, ayudando a consolidar prácticas más éticas y eficientes.
El presente: transformación digital y nuevos retos normativos
Durante el segundo bloque, los ponentes reflexionaron sobre la realidad actual del sector. Uno de los aspectos más destacados fue la transformación digital que vive la edificación, liderada por metodologías como BIM, que permiten crear modelos digitales colaborativos y accesibles por todos los agentes implicados en una obra.
Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y del Máster BIM Manager Internacional de Espacio BIM, explicó que “el BIM permite centralizar toda la información de un proyecto en un único modelo digital compartido”, lo que mejora la coordinación y reduce errores.
Digitalización como catalizador de sostenibilidad
Esta tecnología no solo aumenta la eficiencia en el diseño y construcción, sino que también fortalece el cumplimiento normativo. Las soluciones digitales desarrolladas por empresas como Autodesk o Trimble facilitan el seguimiento del ciclo de vida del edificio y se alinean con los principios de trazabilidad y control promovidos por la LOE.
Uno de los aspectos más relevantes desde una perspectiva medioambiental es que la digitalización impulsa prácticas más sostenibles. El uso del BIM, por ejemplo, permite simular el comportamiento energético de los edificios, optimizar el uso de materiales y reducir desperdicios. Estas herramientas son esenciales para alcanzar los objetivos de neutralidad climática del sector de la construcción, uno de los más emisores de CO₂ a nivel global.
El futuro: industrialización, perfiles digitales y normativa flexible
La parte final del evento abordó la evolución futura de la LOE. El sector demanda una ley más dinámica, adaptada a nuevas realidades constructivas. Uno de los ejes será la construcción industrializada, basada en procesos de prefabricación y automatización que reducen el impacto ambiental y mejoran la eficiencia energética.
También se discutió la necesidad de ampliar el marco normativo para integrar nuevas figuras profesionales, como el coordinador BIM, el gestor digital del proyecto o especialistas en análisis de ciclo de vida de edificios.
Educación, innovación y colaboración: pilares para una nueva LOE
Además, se planteó la adopción de estándares internacionales sostenibles, como Passive House o BREEAM, que pueden incorporarse al marco técnico de la LOE para fortalecer la resiliencia ambiental de las construcciones.
Para lograr esta transformación, será fundamental reforzar la formación continua de los profesionales del sector, especialmente en competencias digitales y sostenibilidad. Instituciones educativas y empresas ya están ofreciendo másteres especializados y cursos técnicos, lo que permite acelerar la transición hacia un modelo constructivo más digital, eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
Una normativa clave para el futuro verde de la construcción
Asimismo, se destacó la importancia de una colaboración público-privada más estrecha para que la revisión de la LOE cuente con el respaldo técnico y operativo necesario para ser efectiva y actual.
La jornada ‘Presente, pasado y futuro de la LOE’ ha dejado claro que esta ley ha sido un pilar esencial del desarrollo normativo en el sector edificador. No obstante, los cambios sociales, tecnológicos y medioambientales exigen una actualización urgente.
La renovación de la LOE debe contemplar la sostenibilidad como eje vertebrador, impulsar la digitalización y reconocer las nuevas dinámicas del sector. Solo así podrá seguir siendo un instrumento útil para garantizar construcciones seguras, eficientes y respetuosas con el entorno.
En un contexto de emergencia climática, transformación urbana y transición energética, la LOE renovada debe convertirse en el marco normativo que ayude a liderar el cambio hacia una edificación más responsable. Y jornadas como esta son el punto de partida para que esa transformación no solo sea necesaria, sino posible y efectiva.

