Catorce entidades del ecosistema de la bicicleta compartida en España han unido fuerzas para reclamar al Gobierno su inclusión en el Plan Nacional para el Fondo Social para el Clima, que el país deberá presentar próximamente a la Comisión Europea. A través de un manifiesto conjunto, los principales actores del sector piden que la bici compartida sea reconocida como un modo esencial de transporte sostenible y tenga acceso a los recursos europeos destinados a facilitar una transición justa y ecológica.
Una oportunidad clave para transformar la movilidad urbana
El manifiesto, firmado por empresas como AMBE, Bird, Bolt, Cooltra, Donkey, Dott, Fifteen, Lime, Movus, Nextbike, Ridemovi, Serveo, Voi e Inurba Mobility, representa la práctica totalidad del sector de la bici compartida en el país. Todas ellas destacan que el Fondo Social para el Clima supone una ocasión histórica para invertir en transporte accesible y sostenible, sobre todo en zonas donde el transporte público escasea.
Las entidades alertan de que España está rezagada en movilidad ciclista compartida. Actualmente, hay tres veces menos bicicletas por cada 10.000 habitantes que en Países Bajos o Dinamarca, y la mitad que en Francia. Esta escasez afecta de forma más evidente a los municipios medianos, zonas periféricas y áreas vulnerables, donde el 20% de la población carece de acceso adecuado a transporte público.
Impacto ambiental y social de la bicicleta compartida
La bicicleta compartida no solo representa un medio sostenible, sino que puede ser una herramienta transformadora para reducir emisiones y crear empleo. Según estimaciones recogidas en el manifiesto, su inclusión en el Fondo permitiría alcanzar hasta 100.000 bicicletas compartidas en 2030, con el potencial de reducir 200.000 toneladas de CO₂ anuales y disminuir un 10% el uso del coche privado en entornos urbanos.
Además, este impulso se traduciría en la creación de más de 5.000 empleos, dinamizando tanto las grandes ciudades como los municipios medianos y pequeños. El documento destaca la necesidad de que el nuevo Plan Nacional incorpore criterios de equidad, incluyendo aspectos como el coste del transporte, los tiempos de desplazamiento y la accesibilidad en la planificación pública.
Una solución clave para los objetivos climáticos
Jesús Freire, secretario general de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE), y portavoz del manifiesto, subraya que la bicicleta compartida no es un complemento, sino un actor clave de la movilidad futura:
«España no puede permitirse dejar fuera del Fondo Social por el Clima a la bici compartida. No solo reduce emisiones, también genera empleo local y garantiza el acceso equitativo al transporte sostenible«.
Freire destaca también el éxito del servicio BiciMAD en Madrid, que en 2024 superó los 9,8 millones de viajes, un 30% más que el año anterior, con 7.735 bicicletas y 630 estaciones en funcionamiento. Un ejemplo concreto de cómo la demanda crece cuando la infraestructura y el servicio son eficientes y accesibles.
Propuestas concretas para transformar la movilidad urbana
El manifiesto incluye un conjunto de propuestas diseñadas para ser financiadas con el Fondo Social para el Clima:
1. Fomento de la intermodalidad
- Integrar la bicicleta compartida en los sistemas de transporte ya existentes.
- Crear infraestructura en intercambiadores clave como estaciones de tren o metro.
- Subvencionar la conexión tecnológica y operativa entre modos de transporte.
2. Expansión de redes y electrificación
- Financiación para ampliar las estaciones y mejorar la infraestructura ciclable.
- Apoyo a la electrificación de las flotas y a la creación de estaciones de carga.
- Inversión sostenida mediante el Fondo y otros programas nacionales de movilidad.
3. Tarifa social y bono de transporte
- Implantar un bono social que también pueda usarse en la bici compartida.
- Aplicar tarifas sociales o gratuitas para colectivos vulnerables.
- Priorizar el acceso en zonas con menor cobertura de transporte.
4. Llevar la bici compartida a más territorios
- Promover proyectos piloto en municipios medianos y pequeños.
- Facilitar esquemas de financiación pública-privada para garantizar la continuidad.
- Apostar por la cohesión territorial como parte de la transición justa.
5. Programa de micro subvenciones
- Apoyar iniciativas en áreas de baja densidad o demanda dispersa.
- Incentivar el uso de tecnología limpia e innovadora en los sistemas compartidos.
- Establecer un marco para que los operadores puedan acceder a fondos en función de criterios de sostenibilidad, eficiencia y accesibilidad.
Más allá de una bicicleta: una herramienta de cambio
Los firmantes del manifiesto coinciden en que la bicicleta compartida representa mucho más que un medio de transporte. Su implementación masiva puede ser uno de los pilares para una ciudad más justa, menos contaminada y más accesible. Para ello, piden al Gobierno que no deje pasar esta oportunidad histórica y que asegure su presencia en el plan que España llevará ante la Comisión Europea.
Incluir la bici compartida en el Fondo Social para el Clima no es solo una decisión técnica, concluyen, sino una apuesta clara por un modelo de movilidad que beneficie a todos, sin importar el código postal.

