La impresión 3D de edificios supone una revolución en toda regla para el sector de la construcción. Gracias a este tipo de tecnología se han podido levantar casas enteras en 24 horas (hogares impresos con tecnología 3d). Además de la rapidez con la que se pueden llegar a construir edificios, tambien se fabrican de tal manera que solo se utilizan los materiales necesarios, no se desperdicia absolutamente nada del material. Lo que supone una gran ventaja frente a una obra común ya que, se calcula que el 38% de los materiales de la obra se convierten en desechos.
La fabricación aditiva es el proceso de fabricación de sólidos mediante la superposición capa a capa de materiales a partir de un diseño digital. Esta superposición de los materiales mediante impresión es por lo que no se desperdicia material. “El diseño se rebana virtualmente en diferentes capas y se envía un código informático a una impresora 3D. A partir de la información obtenida, la máquina es capaz de crear capa a capa de forma automática y mediante la adición de un material (plástico, metálico y/o cerámico entre otros), un objeto sólido (un recambio o incluso las paredes de un edificio)», explicó Sergio Morales, profesor colaborador del máster Industria 4.0 de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) a el diario El País.
Aunque la impresión de edificios 3D tiene todavía un gran inconveniente y es que solo se pueden fabricar viviendas de una sola planta ya que si se levantan más pisos la estructura corre el riesgo de ser inestable. Aún así, muchas empresas como Acciona están apostando por este tipo de construcciones. La empresa española ha inaugurado un centro de impresión 3D en Dubai. Esta ciudad de los Emiratos Árabes prevé que a partir de 2025 el 25% de los elementos que se incorporen en nuevos edificios estarán fabricados de forma aditiva. Gracias al tipo de impresión que utiliza la empresa no hay límite de tamaño para crear las piezas.
De cara a la protección del medio ambiente es una técnica que puede ayudar mucho a para no generar tantos residuos ya que se ahorra hormigón porque «lo colocas sólo allí donde lo necesites. Además, permite repetir el proceso de ejecución de forma automática, lo cual contribuye a abaratar los costes. – dice Rodolfo Clemente, director para Oriente Medio de Impresión 3D de Acciona en una entrevista para La Razón -, La estrategia de Dubái está integrada en el plan de desarrollo y de reducción de costes, mejora de la productividad y prestaciones de los productos y la reducción del impacto ambiental que aporta, con el fin de convertir la ciudad en un hub a nivel mundial de impresión 3D».