Causas y necesidad de medidas urgentes
Los incendios forestales en la Comunidad de Madrid han vuelto a convertirse en una amenaza recurrente, con diversas causas detrás de ellos: actos deliberados, negligencias, uso inapropiado de maquinaria agrícola, mantenimiento insuficiente de infraestructuras y vandalismo. Estos factores son los principales responsables de los fuegos que se están propagando en la región, según destacan varias organizaciones ecologistas, que reclaman acciones inmediatas para abordar estas causas sin perjudicar la biodiversidad de los montes.
Exigen medidas que aborden las raíces del problema
Varias organizaciones ecologistas madrileñas, como ARBA, la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura, han instado a la Comunidad de Madrid a tomar medidas efectivas para atacar las causas que provocan los incendios forestales. Insisten en que las acciones deben centrarse en la prevención y no en prácticas que puedan dañar la diversidad biológica de los montes.
Durante los últimos cuatro años, los incendios han afectado a 2.657,45 hectáreas, a pesar de que los recursos destinados a combatirlos han ido en aumento. Aunque la Comunidad de Madrid ha incrementado su presupuesto y el número de efectivos en la lucha contra los incendios, las organizaciones ecologistas señalan que estos esfuerzos no han sido suficientes para detener los fuegos, lo que evidencia la necesidad de una estrategia más eficaz y preventiva.
Aumento de inversiones sin freno en los incendios
A pesar del incremento en el presupuesto para la lucha contra los incendios forestales, que ha aumentado un 5,3% en 2024, alcanzando los 47 millones de euros, los incendios continúan siendo un problema serio. Según los datos de la Agencia de Seguridad y Emergencia Madrid 112, desde el inicio del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales el 15 de junio, ya han ardido más de 1.200 hectáreas en la región. Esta cifra podría superar las 1.326 hectáreas quemadas en 2020 antes de que finalice el verano.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha destacado los esfuerzos de su consejería, afirmando que en 2022 se esclarecieron el 82% de los incendios en la región. Sin embargo, las organizaciones ecologistas critican que, a pesar del aumento en el número de efectivos y la instalación de 34 torres de vigilancia adicionales, algunas medidas preventivas clave no se han implementado de manera efectiva.
Incendios que podrían haberse evitado
Varios de los incendios que han tenido lugar en la Comunidad de Madrid podrían haberse evitado si se hubieran implementado adecuadamente las medidas recogidas en el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales (INFOMA). Este plan restringe el uso de maquinaria que pueda generar chispas o calor en zonas rurales y montes durante la temporada de mayor riesgo, desde el 15 de mayo hasta el 31 de octubre.
Entre los incendios más graves se encuentra el de Loeches, que calcinó 720 hectáreas de cultivo y bosque mediterráneo. Este fuego se originó por el uso de una cosechadora durante las horas de mayor calor, sin contar con los medios de extinción necesarios, como exige la normativa. Otros incidentes, como los dos incendios en El Molar, fueron causados por un camión en llamas en el arcén y por el uso de una radial durante trabajos en la zona.

La importancia de la prevención y la educación
Las organizaciones ecologistas también subrayan la necesidad de un cambio en el enfoque de las autoridades. Señalan que no se debe seguir culpando exclusivamente a las olas de calor o al cambio climático, sino que es crucial que la administración asuma sus responsabilidades y no transfiera la culpa a la ciudadanía o a los grupos ambientalistas.
Estas organizaciones proponen reforzar las campañas de concienciación, que fueron comunes en décadas pasadas, para recordar a la población la importancia de extremar las precauciones durante el verano. Asimismo, insisten en que es necesario incrementar la vigilancia en áreas rurales y periurbanas, donde el uso de maquinaria agrícola, el incendio de vehículos y otros factores siguen siendo causas predominantes de los incendios.
Restricciones y transparencia como claves de la solución
Proponen también restringir temporalmente actividades de alto riesgo, como el tránsito de vehículos en zonas forestales o el uso de fuego en eventos y celebraciones locales. Además, exigen que la información sobre incendios sea más accesible para la ciudadanía, ya que actualmente es difícil encontrar datos actualizados en la web de la Comunidad de Madrid.
Finalmente, las organizaciones ecologistas advierten que, aunque se esclarezcan los casos de incendios, esto no es suficiente. Piden la implementación de un mecanismo disciplinario efectivo que sirva de ejemplo y promueva la responsabilidad en la gestión del riesgo de incendios, para proteger el patrimonio natural, así como las vidas y bienes de la región.

